¿Cómo es el proceso de recuperación del trasplante de córnea?

El trasplante de córnea, también conocido como queratoplastia, es una intervención quirúrgica en la cual se sustituye tejido corneal dañado por otro tejido corneal sano de un donante. 

Nuestro sistema óptico ocular está compuesto por tres grandes elementos: la córnea, el cristalino y la retina. 

La córnea es la primera lente transparente del ojo, sus funciones principales son: 

  • Transmisión de luz.
  • Refracción. La superficie corneal debe estar libre de imperfecciones para tener una buena calidad visual. La cornea es responsable del 75% de la potencia refractiva del ojo. 
  • Protección de la porción anterior del globo ocular frente a infecciones y traumatismos.

Por tanto, cualquier alteración en la transparencia o curvatura de la córnea afectará significativamente a la visión. 

Patologías como queratoconos, distrofias de Fusch, infecciones, queratopatías bullosas secundarias a una cirugía o cicatrices por graves traumatismos, pueden ser tratadas a través del trasplante de córnea. 

Trasplante de córnea: ¿cuánto dura la recuperación? 

Tras una queratoplastia será necesario realizar un seguimiento personalizado del paciente durante los meses posteriores a la intervención hasta el alta definitiva. Aunque la recuperación no es dolorosa, si puede resultar molesto los primeros días. 

La recuperación visual puede tardar semanas o meses dependiendo del tipo de trasplante que se ha realizado. Su recuperación es lenta y progresiva.  

Trasplante de córnea, una operación delicada con una lenta convalecencia

La córnea es la única parte del ojo que puede trasplantarse. La queratoplastia, o trasplante de córnea, puede ser de grosor parcial (trasplante de córnea lamelar) o de espesor total (queratoplastia penetrante).

Cuando todas las capas de la córnea están afectadas y pierden su transparencia, la única cirugía válida es la queratoplastia penetrante, que consiste en el trasplante completo de toda la córnea. 

Si solo hay una capa de la córnea dañada, se realiza un trasplante de córnea selectivo o lamelar. Dependiendo de qué capa esté afectada, podemos encontrar diferentes tipos: 

  • Trasplante lamelar anterior, donde se trasplantan las capas corneales anteriores, puede ser superficial (SALK) o profunda (DALK). 
  • Trasplante lamelar posterior o endotelial, donde trasplantamos las capas posteriores de la córnea. Diferenciamos también dos técnicas, para el endotelio corneal (DMEK) y para la membrana de Descemet (DSAEK). 

En cualquiera de los casos, la cirugía es ambulatoria y se realiza con anestesia local y sedación. El proceso dura aproximadamente 30-60 minutos. Pasadas unas horas tras la intervención, el paciente puede regresar a su domicilio. 

Tras la operación, el paciente necesitará reposo. No podrá realizar esfuerzos físicos, como hacer ejercicio o levantar peso, ni esfuerzos visuales, se recomienda no utilizar dispositivos digitales en exceso. Una vez pasada la primera semana, el paciente podrá comenzar a hacer movimientos que le permitan ser autosuficiente. 

En el postoperatorio es realmente importante seguir las siguientes indicaciones: 

  • No frotarse los ojos ni tocarlos
  • Usar un protector ocular para dormir, para proteger la córnea de posibles lesiones
  • Utilizar gafas de sol durante el día
  • El paciente podrá ducharse, pero sin enjabonarse la cara ni frotarse los ojos
  • Evitar ambientes con arena o polvo, para evitar infecciones y lesiones corneales
  • Guardar reposo, evitando actividades que requieran mucho esfuerzo, para evitar que suba la presión intraocular 
  • Cumplir exhaustivamente todas las indicaciones acerca de la administración de los colirios que recete el oftalmólogo 

 ¿Cuál es el tiempo de recuperación de un trasplante de córnea?

El tiempo de recuperación del trasplante de córnea es lento. A pesar de que se note mejoría los días posteriores a la cirugía, el proceso podría llegar a durar incluso un año. El tiempo de recuperación puede variar según el tipo de trasplante. En un trasplante penetrante, la primera fase puede durar hasta 3 semanas y, al año, suele estar recuperado totalmente. Por el contrario, con un trasplante lamelar, la recuperación de la agudeza visual suele ser más rápida, aproximadamente entre 4 y 6 semanas.

En la actualidad, el trasplante de córnea es una cirugía muy segura, no obstante, podemos encontrarnos con algunas complicaciones como: 

  • Infección en el ojo
  • Aumento de la PIO
  • Astigmatismo post-quirúrgico
  • Edema o defecto epitelial de la córnea trasplantada
  • Rechazo al trasplante

El tejido donante puede presentar rechazo tanto en la queratoplastia lamelar como en la penetrante. Los signos más habituales cuando ocurre rechazo al trasplante suelen ser: enrojecimiento ocular, dolor y empeoramiento de la agudeza visual. Si notamos algunos de estos síntomas, hay que acudir de forma urgente a nuestro oftalmólogo.  

Bibliografia

  • Oliva MS, Taylor H. Complicaciones inminentes en los trasplantes de córnea: diagnóstico y manejo parte. Highlights of Ophthalmology 2004. 
  • Fogla R, Padmanabhan P. Initial results of small incision deep lamellar endothelial keratoplasty (DLEK). Am J Ophthalmol 2006
  • Hawa-Montiel H. Trasplante de córnea. Criterio clínico quirúrgico, Rev Invest Clin, 2005; 57.