¿Qué son las sinequias oculares?

La sinequia ocular es una anomalía que consiste en la adherencia del iris a la córnea o al cristalino, afectando a la correcta circulación del humor acuoso y que, por tanto, puede incrementar los niveles de presión intraocular (PIO). 

Podemos encontrar dos tipos de sinequias:

  • Sinequia iridocorneal o sinequia anterior: consiste en la adherencia del iris a la córnea, lo cual impide el flujo de humor acuoso desde la cámara anterior a la posterior. Esto puede desencadenar en un glaucoma secundario de ángulo cerrado. 
  • Sinequia iridocristalina o sinequia posterior: consiste en la adherencia del iris al cristalino. Si la adherencia del iris es de 360º, se denomina seclusión pupilar, quedando la pupila completamente sellada, impidiendo por tanto el flujo de humor acuoso desde la cámara posterior a la anterior, aumentando la presión intraocular y provocando también un glaucoma. 

En ambos casos es importante tratar la sinequia lo antes posible, ya que, de no hacerlo, puede provocar deformaciones pupilares o un glaucoma secundario grave.

Hay que destacar la vital importancia de la conexión entre la cámara anterior y la cámara posterior del ojo, estas constituyen el principal sistema de drenaje del ojo. El humor acuoso se forma en los procesos ciliares (cámara posterior) y pasa a través de la pupila a la cámara anterior, atraviesa la malla trabecular y de ahí pasa al canal de Schlemm, para ser drenado al sistema venoso. El 90% del drenaje de humor acuoso ocurre a través de esta vía trabecular. Cualquier alteración en esta estructura, va a afectar al sistema de drenaje del humor acuoso y va a aumentar los niveles de presión intraocular, favoreciendo el desarrollo de glaucoma y provocando daños a nivel del nervio óptico. 

Causas

Entre las causas más frecuentes de sinequias se encuentran: 

  • Congénita. Durante el periodo embrionario, puede haber un problema en el desarrollo de la estructura ocular y nacer con esta patología. Los pacientes que la padezcan desde el nacimiento deben hacerse revisiones periódicas para su control y evitar futuras complicaciones.
  • Traumatismos oculares. Un golpe fuerte en el ojo puede desencadenar en sinequia. Suele ser una de las causas más comunes y los síntomas habituales serán enrojecimiento y dolor de ojos. 
  • Complicación en cirugía ocular. En ocasiones podemos tener alguna secuela postquirúrgica que habría que tratar de inmediato para evitar esta sinequia. 
  • Uveítis. Es la causa más frecuente de formación de sinequias. La uveítis es la inflamación de la úvea (iris, cuerpo ciliar, coroides). En casos de uveítis anteriores, hay una inflamación importante en el iris que va a desencadenar en una sinequia. Los síntomas que presentan estos pacientes serán hiperemia ocular, dolor, fotofobia intensa, lagrimeo y visión borrosa. 
  • Cataratas. Si tenemos una catarata muy densa, el cristalino estará demasiado engrosado, originando una sinequia posterior que evitará el correcto paso de humor acuoso. Es una sinequia reversible, la cual desaparece en cuanto intervenimos quirúrgicamente la catarata. 

Tratamiento

No todas las sinequias necesitan tratamiento, en algunos caos, simplemente observación con revisiones anuales. Las sinequias oculares pueden tratarse con el fin de evitar complicaciones oculares graves. Lo más utilizado son colirios midriáticos, al dilatar la pupila, favorecemos la separación entre el iris y el cristalino, permitiendo así la correcta circulación de humor acuoso. 

Si este colirio no fuese suficiente, pueden emplearse colirios antifibrinolíticos para intentar destruir las adherencias fibrosas formadas. Si hubiera mucha inflamación, también pueden administrarse corticoesteroides vía tópica para tratarla. 

En casos de presión ocular muy alta, pueden emplearse fármacos beta bloqueantes, normalmente indicados para casos de glaucomas, con el fin de favorecer el paso de humor acuoso y disminuir así la presión intraocular. 

En casos de sinequias más graves, donde el paciente sufre un glaucoma por ángulo cerrado, se podría optar por una intervención quirúrgica, como una iridotomía laser periférica, para favorecer el drenaje de humor acuoso y, en consecuencia, disminuir la presión intraocular. 

Determinadas sinequias solo se solucionan con un acto quirúrgico, por tanto, habría que entrar en quirófano para eliminarlas ya que no responden a tratamiento médico. 

No todas las sinequias cursan con el mismo cuadro, hay casos que se aprecian a simple vista y muchos otros que permanecen asintomáticos. El glaucoma es una patología ocular que daña el nervio óptico y es considerada una de las principales causas de ceguera a nivel mundial. Si estas sinequias no son tratadas podemos llegar a dañar el nervio óptico. Es por ello que es recomendable acudir a tu centro oftalmológico especializado, donde se realizará un examen exhaustivo mediante biomicroscopía para poder detectarla con la mayor brevedad y evitar futuras complicaciones graves. 

Bibliografía

Li, M. et al. Iris ultrastructure in patients with synechiae as revealed by in vivo laser scanning confocal microscopy BMC Ophthalmology, 16, 46. 2016.

American Academy of Ophthalmolgy. Pittner, A. Synechiae.

5/5 - (2 votos)