cómo medir la tensión ocular

¿Cómo medir la tensión ocular? Y su importancia

Es muy importante mantener un seguimiento y un control de la tensión ocular, ya que puede afectar directamente a nuestro nervio óptico causando patologías irreversibles.

¿Qué es la tensión ocular?

La tensión ocular, o la presión intraocular es la presión que ejercen el humor acuoso y el humor vítreo, los líquidos intraoculares, sobre las estructuras firmes del ojo (córnea, iris, cristalino…). El fluido que mayor presión ejerce es el humor acuoso, este es el encargado de oxigenar y abastecer de nutrientes dichas estructura. Es fundamental para mantener la esfericidad del ojo y tener una buena visión.

El humor acuoso se encuentra en constante renovación, se produce en los procesos ciliares que se encuentran en la cámara posterior, y baña toda la cámara anterior. El humor acuoso producido, se elimina en gran medida a través del ángulo iridocorneal, es decir, el formado entre el iris y la córnea.

controlar la tensión ocular

Tiene que haber un equilibrio entre la eliminación y la producción del humor acuoso, si se aumenta la producción o disminuye la eliminación, la tensión ocular o la PIO sube, lo que aumenta el riesgo de padecer glaucoma.

¿Cómo medir la tensión ocular?

La tensión ocular se mide en milímetros de mercurio mmHg. A la hora de medir la tensión ocular, es muy importante conocer la paquimetría corneal, es decir, el espesor de la córnea. Se consideran valores normales las tensiones comprendidas entre 12 y 20mmHg. Para medir la tensión ocular existen varios aparatos conocidos como tonómetro. Si el paciente es portador de lentes de contacto, tendrá que retirarselas antes de realizar el examen. Existen varios tipos de tonómetros:

  • Tonómetro de aire o de no contacto: es la técnica más común, ya que se trata de una prueba no invasiva y totalmente indolora. El paciente recibirá un soplido de aire en los ojos. Ese soplido de aire provoca un aplanamiento de la córnea, en función del cual se valorará la presión intraocular,PIO. Es decir, mide la presión de aire necesaria para conseguir aplanar la córnea.
  • Tonómetro de contacto: puede ser a través de contacto corneal o no corneal.
  • Corneal: Dentro de este tipo de tonometría hay dos tipos, de aplanamiento de Goldman o de Perkins. Para esta prueba el oftalmólogo instilará una gota de anestésico en cada ojo y otra de fluoresceína, un colorante. El paciente deberá apoyar la barbilla en la mentonera de la lampara de hendidura, intentará no pestañear y tendrá que seguir las instrucciones que le de el oftalmólogo. Esta prueba se realizará a semioscuras, el doctor acercará la lampara de hendidura hasta que la punta del tonómetro toque la córnea.
  • A través del parpado: es menos común ya que los valores no son tan fiables. Puede resultar útil en persona con alteraciones en el espesor corneal, como pueden ser los operados de cirugía refractiva o de cataratas.

problemas del glaucoma

¿Por qué es importante medir la tensión ocular?

Es importante realizar un control de la presión ocular si presenta antecedentes familiares de Glaucoma o hipertensión ocular, ya que esta patología tiene carácter genético y hereditario. Es un proceso completamente asintomático que va dañando el nervio óptico disminuyendo el espesor de capas de este.

No solo las personas con antecedentes familiares de glaucoma tendrán que acudir a revisión periódicas, ya que algunos otros factores de riesgos son:

  • A partir de los 40 años aconsejable una revisión anual de la tensión ocular
  • Personas que padecen de diabetes
  • Miopías elevadas
  • Padecer traumatismos oculares
  • Sentir un dolor agudo y punzante en el ojo que se refleja en la zona frontal de la cabeza, por la frente. Junto con enrojecimiento ocular o visión borrosa.

¿Cuáles son los síntomas de la presión ocular?

El aumento de la presión intraocular no suele tener síntomas. Una elevación repentina y brusca puede causar visión borrosapero una subida paulatina de la tensión no suele tener ningún síntoma a corto plazo, pero a largo plazo dará lugar a daños irreversibles en el nervio óptico que cursarán con escotomas y perdidas en el campo visual que pueden conducir a la ceguera.

Una tensión ocular baja puede causar los mismos daños que una presión ocular elevada, ya que puede inducir una mala perfusión sanguínea del nervio óptico y disminuir las capas de fibras de este.

detectar un glaucoma

Enfermedades oculares de la tensión ocular alta

Tener la presión intraocular elevada no es sinónimo de padecer glaucoma. Hay varios tipos de glaucoma, y cursaran con diferentes síntomas y signos.

  • Glaucoma de ángulo abierto primario: es el más común, reduce de forma gradual la visión periférica debido a la disminución de la capa de fibras del nervio óptico. Si no se pone tratamiento y la tensión ocular sigue en niveles altos puede conducir a la ceguera o a la conocida visón en túnel.
  • Glaucoma de ángulo cerrado: se trata del segundo tipo más común, tiene un gran componente hereditario, y es debido a que el ángulo iridocorneal es demasiado estrecho, y por tanto el humor acuoso no podrá drenarse de manera normal entre el iris y el cristalino. Este tipo se da de manera súbita, y de no tratase puede producir ceguera total en dos días. Puede producir dolor en el ojo junto con enrojecimiento, cefaleas, halos en las luces, dilatación de las pupilas, pérdida de visión o visión borrosa, náuseas e incluso vómitos.
  • Glaucoma de tensión normal: es de tipo ángulo abierto y cursará también con perdida del campo visual periférico. Este tipo no tendrá apenas síntomas, la presión intraocular estará dentro de los valores normales. Se desconocen las causas de este tipo de glaucoma, pero varios estudios sostienen que puede deberse a una mala irrigación sanguínea del nervio óptico (problemas vasculares) o cierres intermitentes del ángulo iridocorneal .
  • Glaucoma pigmentario: es muy poco usual, es provocada por la obstrucción del ángulo de drenaje, a causa de la liberación de gránulos del epitelio pigmentario del iris. Se da una respuesta inflamatoria contra el bloqueo lo que disminuye el drenaje.
  • Glaucoma congénito: se produce por una anomalía en el nacimiento, estos niños suelen nacer con el ángulo cerrado o con algún defecto en el conducto de drenaje del humor acuoso.
  • Glaucoma secundario: puede ser consecuencia de un traumatismo, una infección, inflamación, tumor o aumento del grado de la catarata